Un mundo de cristal visto por Rodolfo Martínez Sotomayor

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Una de las obras de Tennessee Williams que más recuerdo haber visto, durante mi adolescencia fue “Un mundo de cristal”. Laura era mi personaje favorito, por la pureza que develaba en sus parlamentos y la complejidad de esos caracteres femeninos singulares que supo crear el genial dramaturgo norteamericano. “Un mundo de cristal” es su pieza más autobiográfica, donde Amanda, una madre manipuladora, obsesionada con las apariencias y sobrevivir con los cánones de la sociedad, entra en constante conflicto con su hijo Tom, quien evade por las noches la difícil realidad de su vida. Por su parte Laura, su hija, se sumerge en enajenantes melodías y su mundo de cristal, una precisa alegoría para esa sensibilidad extrema que la distingue y a su vez la hace demasiado frágil para un entorno implacable. En esta versión de José Ignacio Cabrera y Alberto Sarraín (también como director), se trata de una familia de cubanos exiliados durante el éxodo del Mariel, ese detalle aporta a la pieza, que los personajes, a pesar de haber dejado atrás una sociedad represiva, han arrastrado consigo un sentimiento de inadaptabilidad como una maldición. Esta versión tiene el encanto de mantener la hondura psicológica de los personajes, con elementos de la memoria que nos son harto familiares. Larry Villanueva hace una magistral interpretación de Tom, con interesantes cambios de registros vocales y gestuales. Yvonne López Arenal le impregna fuerza interpretativa a su personaje, una convincente Amanda. El actor Diago Fernández en el papel de Jaime, se desenvuelve con gran dinamismo. Y por su parte la joven actriz Vienna Sicard, encarna el papel de Laura, su imagen favorece los requerimientos del personaje. Su delicado desplazamiento por el escenario, ternura y timidez exaltada que dan vida a este personaje único, exquisito. La apropiada escenografía de Ángela Valella y un riguroso diseño de luces de Mario García Joya, son el complemento vital de este montaje. A través de Tom, Tennessee Williams nos dirá que “El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares.” “Un mundo de cristal”, en esta nueva versión estrenada en el Teatro AKUARA, me ha hecho reducir esa distancia; con el placer de degustar (si acaso el agrado de las sensaciones tiene sabor) una de mis piezas favoritas, con el mismo deleite de la primera vez.

Rodolfo Martínez Sotomayor

“Un mundo de cristal”, adaptacion de Alberto Sarrain y Jose Ignacio Cabrera a partir de la obra THE GLASS MENAGERIE de Tenessee Williams. Del 12 de Septiembre al 4 de Octubre. Sábados a las 8:30 pm y Domingos a las 6:00 pm en el Teatro Akuara: 4599 SW 75 Ave. .

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